Cada instante es una nueva oportunidad

Se pasan los días y seguimos buscando qué nos hará por fin felices, quién vendrá a traernos el paraíso. 

Se pasan los días y seguimos mirando lo que no nos gusta de nosotros, buscando los culpables de nuestros malos ratos, evitando lo que nos desagrada, temiendo a la vida como si fuera una amenaza continua. 

Pero se pasan los días y la felicidad sigue esperando dentro de nosotras, el paraíso aguarda en algún lugar de nuestro cerebro, el espejo nos muestra que somos perfectas tal y como somos, la gente de nuestro alrededor se pasea llena de amor a nuestro lado, todo lo que nos gusta está delante de nosotras, la vida está desprendiendo amor y vida allá donde miramos. 

Porque sí, se pasan los días. Y cada día es una nueva oportunidad para mirar con otros ojos, para enfocar al lugar que mejor nos hace, para ver lo que nos llena de alegría, para ser quienes somos en realidad, para expresarnos genuinamente, para conseguir aquello que deseamos, para dejar ir el pasado, para estar presentes, para decidir hacia dónde vamos. 

Y qué bueno que siguen pasando los días, porque a cada error tengo una nueva oportunidad para conseguirlo, porque tras cada caída tengo la posibilidad de levantarme, porque a cada mal día le puede seguir uno maravilloso, porque lo que no aprendí ayer lo puedo aprender ahora, porque si no consigo estar presente ahora, puedo ahora o ahora o ahora, porque cada segundo de cada día es un instante más en el que puedo reconstruirme, puedo seguir imaginando y creando, puedo seguir descubriendo quién soy en realidad bajo todos los roles que asumo por inercia, porque cada día el amor que soy sigue en mí y puedo sentirlo.

Así que pasan los días y, cada día, me acerco más a quién soy en realidad.

Pasan los días y, cada día, me doy la oportunidad de ser mi mejor versión. 

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