Vivimos en un mundo maravilloso y en una época extraordinaria, donde la información abunda y las posibilidades son infinitas. Creo profundamente que somos muy afortunados de vivir esta experiencia que llamamos vida.

Cuando en algún momento de nuestra existencia nos paramos a reflexionar sobre las preguntas más trascendentales y profundas como ¿de dónde vengo? ¿por qué existo? ¿quién soy? ¿qué hago aquí? ¿qué hay antes o después de la vida? ¿cómo funciona la existencia? ¿qué es el universo? ¿existe dios?, nos encontramos con un gran abismo, una innumerable lista de preguntas que le siguen, un espacio donde desaparece la certeza. Se experimenta un gran vacío, una especie de crisis existencial donde nos sentimos profundamente ignorantes y desconectados, como si hubiéramos entrado en un terreno de juego sin conocer sus reglas. Pero al mismo tiempo nace la admiración hacia el gran misterio que la vida encierra, así como la curiosidad e ingenuidad que vemos en los niños experimentar con cada nuevo acontecimiento.

Este gran misterio me cautivó. Y si bien siento que la mente humana tiene unos límites y, por tanto, también la tiene su comprensión del mundo, tengo la extraña sensación de que hay una gran parte que sí podemos comprender y utilizar para que nuestra vida en este planeta sea más fructífera y más gozosa.

Si hay algo que me apasiona en la vida es adentrarme en este misterio, aprender de los buscadores que ya encontraron respuestas, comprender quiénes somos en realidad, qué es el ego y qué no lo es, cómo funciona nuestro conjunto de células, qué hacemos aquí, cuál es nuestro propósito y cómo descubrirlo, cuáles son las leyes universales que nos afectan y cómo podemos utilizarlas sabiamente, qué podemos hacer para vivir mejor, con más claridad mental, cómo estar alineados con nuestra verdadera esencia para ser nuestra mejor versión, etc.

Sí, definitivamente la vida y sus misterios me parecen tan interesantes que deseo compartir aquello que encuentro valioso para el crecimiento personal.

Esta es una aventura que no tiene más meta que el propio gozo del camino. Y este blog no es más ni menos que el cuaderno de bitácora de un viaje que es de todos.